Envuelto en llamas

A continuación reproducimos la nota publicada en la edición papel de El Independiente Iguazú que salió esta semana, con referencia al caso del ex concejal Gabriel Llamas

Un ángel envuelto en llamas

La pretendida imagen inmaculada con la que intentó disfrazarse Gabriel Llamas para preservar su banca en el Concejo, no le alcanzó para evitar lo que este mismo medio anunciaba en su edición anterior, y que él, malintencionadamente, utilizó como artilugio para desprestigiar la labor periodística en pleno recinto. Al decir del ahora ex concejal su expulsión del cuerpo no estuvo motivada por las denuncias que no pudo probar en contra de uno de sus pares, sino que además trató (y lo logró) de desviar la atención del foco que desencadenó la situación de su expulsión: la denuncia que un particular hizo contra él por la supuesta complicidad en un intento de usurpación del terreno de Radio Cataratas.

En efecto: ese fue el motivo que originó la serie de episodios que se sucedieron posteriormente, algo que Llamas nunca aclaró, tal vez porque nadie se lo preguntó ¿cuál fue su participación en un hecho que terminó con una denuncia penal en su contra, por presunta incitación a la usurpación del mencionado terreno? Interrogante que nunca fue contestado hasta ahora, y que la justicia tendrá que investigar para determinar su grado de responsabilidad en ese hecho.

Pero -hay que reconocer que con gran habilidad- el dirigente macrista logró desviar el foco de esa acusación, victimizándose y acusando a los medios de comunicación, y al editor de este medio en particular, por la difusión del audio que lo involucraba directamente a él como el promotor y/o auspiciante de dicha usurpación, que terminó siendo abortada por la intervención policial.

 

La primera mancha

En el barrio Riberas del Paraná, más concretamente en la intersección de las calles 1° de Mayo y Río Paraná, hace algún tiempo había una salita de primeros auxilios, una placita y una canchita de fútbol que podían disfrutar los vecinos para la práctica de ese deporte. “Nos sacó la canchita y la placita del barrio, donde ahora hay como 7 casas… los terrenos se los agarraron Llamas, su hermano y su papá. Nosotros presentamos una nota en el juzgado que estaba por la Av. República Argentina, nos tomaron todos los datos pero no nos dieron bolilla porque esos terrenos eran del Ejército y por eso no se querían meter”. La revelación la hace el primer vecino que es consultado sobre el tema, y que vive muy cerca del lugar.

Quien confirma el dato, es un reconocido contador, que pide reserva de su identidad, pero que asegura que, efectivamente, en el juzgado de instrucción penal N° 3 un grupo de vecinos presentó hace ya algunos años una nota solicitándole al por entonces juez Fernandez Rissi que tomara cartas en el asunto para evitar la intrusión de ese espacio verde.

Llamas, erigido en el rol de dirigente que viene para reemplazar viejas prácticas de corrupción, no es nada más que un personaje de ficción representando un papel de actor de reparto.

 

El espacio verde que estaba en la esquina de 1° de Mayo y Río Paraná  que, según los vecinos, habría intrusado Llamas y sus parientes (imagen google maps)

 

Miente, miente que algo quedará

Se atribuye a Voltaire la afirmación de que “la política es el arte de mentir a propósito”. Y como falsear los hechos ya es frecuente, también se ha generalizado aquello de que “miente, miente, que algo quedará”; una frase usada por Joseph Goebbels, jefe de la propaganda nazi, aunque se duda de que ésta le pertenezca. Pero cualquiera que sea su autor, representa la conducta cínica de los que están resueltos a usar cualquier arma innoble para hacer prevalecer su prédica.

Esa fue la intención de Gabriel Llamas para defenderse de una acusación que no pudo sostener por falta de pruebas. Pero eso no es todo: las mentiras también afloraron cuando pretendió justificar su conducta violenta, desatada para acallar el trabajo de la prensa que lo puso en evidencia y lo dejó al desnudo, ante buena parte de la sociedad que, tal vez, hasta ese momento había comprado la parodia del “ángel redentor”.

 

En esto de mentir, Llamas es un aventajado reincidente: un otrora camarada, de viejos tiempos en alguno de sus pasos por los diferentes espacios políticos en los que se bandeó en su corta carrera, también lo dejó al descubierto, cuando en el año 2011 le decía que le había propuesto al actual intendente Claudio Filippa armar junto a su hijo Raúl la Juventud Peronista. “Claudio (Filippa) es otra cosa, nada que ver con Marcelo (Sánchez) y todas las ratas de los De Sa, Rossini y los mugrientos de su junta…” le decía al entonces “compañero”.

 

Para muestra basta un botón

Al estigma de su pasado político oscilante, Gabriel Llamas le sumó un nuevo capítulo al cúmulo de incoherencias que viene amontonando en su haber: recientemente hizo pública su adhesión al candidato que se impuso en la primera vuelta de las elecciones en Brasil, Jair Bolsonaro, quien es fuertemente criticado por sus manifestaciones racistas, xenófobas, homofóbicas y misóginas. Eso le valió la desaprobación de una enorme cantidad de gente que fue impiadosa con los comentarios en su contra.

Parafraseando el líder de una banda de rock que supo ser –y todavía hoy es- muy popular, que dijo “alguna vez, quizá, se te va la mano y las llamas en pena invaden tu cuerpo y caés en manos del ángel de la soledad”, el cuestionado dirigente tendrá que mejorar la puntería para que el show no decaiga.

Una opinion en “Envuelto en llamas”

  1. Rolo dice:

    Impecable y cierto, este muchacho es un impresentable.

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