Cataratas del Iguazú, Misiónes, Argentina

Con “traste”: Las changas, emprendedores y el trabajo registrado; todos importantes para mover la rueda económica de una ciudad golpeada por la pandemia

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Mientras los gremios manifiestan preocupación por la precarización laboral en la actividad comercial y turística de Puerto Iguazú, el trabajo no registrado mueve con fuerza la rueda económica de la ciudad turística. Ese aspecto, en medio de la inflación en la canasta básica de alimentos y las obligaciones diarias para sostener cada familia, la actividad no registrada y changas se tornó importante para que muchos jóvenes y adultos puedan salir adelante en una ciudad muy afectada por las consecuencias sociales y económicas de la pandemia.

Más allá de la ayuda económica del Estado, y el trabajo de asistencia social de la Municipalidad de Puerto Iguazú, miles de jóvenes recurren diariamente a cubrir un espacio laboral en gomerías, talleres mecánicos, lavaderos, comercios, obras privadas, viviendas particulares en trabajos de jardinería, venta ambulante, cuidado de casas o simplemente como vendedor de celulares u otros productos que llegan por el río desde Paraguay.

En varios casos, son las propias mujeres quienes sostienen al grupo familiar con emprendimientos en gastronomía, perfumería, arte, diseños, pintura, plantas, espectáculos artísticos, profesionales, peluquería a domicilio, spa o manualidades; entre otros trabajos.

Ese movimiento o actividad informal es palpable diariamente con el movimiento constante cuando se observa la búsqueda de materia prima en los comercios de cada rincón de la ciudad. O simplemente promocionando servicios o productos por redes sociales o vía pública.

“No puedo pagar en blanco y registrar un empleado, lo hice una vez pero no puedo. Cada persona que viene a lavar los autos puede llevar 4 mil o hasta 8 mil diarios si hay muchos clientes. A veces 2 mil, a veces casi nada”, remarcó José, uno de los encargados de un lavadero de autos y motos (Solicitó no dar su apellido). “Somos seis laburando y si llueve una semana completa nadie cobra porque nadie genera dinero”, señaló a El Independiente Iguazú.

En otro lugar, Lucrecia es emprendedora y después de tres años logró ser monotributista. Fue por la insistencia de un amigo profesional que la convenció que sea de una categoría adecuada a su actividad. Y así lo explica: “No se puede hacer todo bien, no alcanza el dinero para hacerlo. Trabajé mucho tiempo en ferias de emprendedores y plazas, pero ahora logré ser monotributista en una categoría baja, me arrepiento pero lo hice y ahora a bailar, a pagar”. Y agregó: “Tengo que vender mucho para lograr pagar el monotributo y no sé si seguiré aguantando, no sé”.

Por otro lado, es constante el trabajo de los gremios para que los hoteleros y dueños de los restaurantes registren a sus empleados o mejoren sus salarios. También muchos trabajadores que no cuidan sus puestos laborales. Las denuncias o advertencias de los gremios son constantes y los piquetes frente a los hoteles así lo demuestran en varias oportunidades.

En consecuencia, todas las actividades son importantes para salir adelante en una ciudad que fue afectada por la ausencia de turistas durante muchos meses en plena pandemia.

Importante manifestación y protesta frente al hotel Exe Cataratas

 

 

Fotos Eduardo Viera, para la sección Con”traste” de El Independiente Iguazú. 

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