En el diario La Nación victimizaron a varios funcionarios del gobierno de Macri

«Para los ministros, fue una experiencia única, pero traumática; días interminables, presiones y la crisis repercutieron en sus familias y en su salud; lo mejor, la cohesión», así comienza la nota en uno de los principales diarios del país que más defendió a Macri. Arranca con Gustavo Lopetegui, secretario de Energía y, antes, vicejefe de Gabinete:  «El último año y medio fue un calvario.» (…) «Fue una mezcla de ingenuidad y de soberbia. Pensábamos que, como éramos mejores que los anteriores, no había forma de que nos fuera mal».

«A Lopetegui, estos cuatro años, marcados a fuego por la crisis económica que se desató a comienzos de 2018, le dejaron huellas en el cuerpo. Desde hace tiempo padece una dermatitis seborreica severa que se le manifiesta en manchas rojas, escamas y comezón, de la cabeza a los pies. Además, por primera vez en su vida tuvo que tomar pastillas para poder dormir» (…) «El trabajo me tomó. Abdujo mi mente. Nunca llegaba a desconectarme, ni en mi casa ni de vacaciones. Esto me secuestró»

Sobre Avelluto: «Cuando asumió en Cultura (…) tenía una pesadilla recurrente: lo ponían al comando de un Boeing 747 y no conseguía controlarlo. «Avelluto, que había sido amenazado de muerte por reducir drásticamente -1600 personas- la planta de su área, salió un día de su oficina caminando y a los pocos metros empezó a sospechar que un hombre lo seguía. Cuando ya no le quedaban dudas, lo esperó y lo encaró. «Señor -le explicó el hombre-, soy personal de su custodia». (…) «Estos cuatro años fueron, por su intensidad y niveles de estrés, equivalentes a 16. «Como en el espacio, acá el tiempo pasa distinto» (…) «Avelluto cuenta lo mal que la pasó una vez que lo insultaron en la calle. Fue feo porque se metieron con mi mujer y con mis hijos. A su mujer, la cineasta Carolina Azzi, que colaboró brevemente en el área de Comunicación cuando él asumió, la acusaron de haberse llevado equipos de las oficinas. Absolutamente falso, niega Avelluto.»

Sobre Aguad: «Llevaba apenas dos meses como ministro de Defensa cuando desapareció el submarino ARA San Juan. «Fue algo absolutamente traumático, y desde el primer momento fui consciente de que esa tragedia me iba a acompañar el resto de mi vida, en un doble papel: el de víctima y victimario».

Sobre Patricia Bullrich: «Otra desaparición, la de Santiago Maldonado, le hizo vivir 78 días de ´tensión y angustia´ por momentos insoportables» (…) «En una mesa de Mirtha Legrand se sintió tan atacado con críticas y acusaciones que se le empezaron a caer las lágrimas.» (…) «Tuve varios momentos de crisis con mi marido», revela Bullrich. Al cumplir 20 años de casados, se fueron a California. Llegaron un sábado después de un vuelo extenso, con escalas, agotador. El domingo, mientras visitaban la célebre cárcel de Alcatraz, en San Francisco, la llamaron para avisarle que el embajador de Israel acababa de informar al Gobierno que había recibido una amenaza de bomba. Tomaron un avión de vuelta ese mismo día. Pero cuando aterrizaron ya se sabía que había sido una falsa alarma. Ella se ligó un reto: «Mientras seas ministra, no vuelvo a viajar con vos».

Sobre Dante Sica: «Asumió en septiembre del año pasado, en plena crisis económica, con un panorama desolador. «Me daba la sensación de estar en la sala de guardia de un hospital del conurbano la noche de un sábado de Carnaval».

Un ministro con reserva de su nombre dijo que lo peor fueron sus peleas con el Presidente y otras disputas internas. No eran enfrentamientos menores: al menos dos o tres veces se vio obligado a presentar la renuncia. Macri se la rechazó.

Sobre Carolina Stanley: «Nada me costó tanto como el fuego amigo». Declina hacer nombres, pero no hace falta: son conocidas sus diferencias con el jefe de Gabinete, Marcos Peña. (…) «Stanley se reconoce muy culposa por haberles quitado tanto tiempo a sus hijos, aunque cumplió el objetivo que se había fijado: Estuve siempre en los momentos importantes. No falté a ninguno. Un estrecho colaborador del Presidente admite que su matrimonio estuvo a punto de estallar varias veces. Ahora, desde el llano, espera recomponerlo. «Ojalá que no sea demasiado tarde.»

Sobre Cabrera: «Señala que la función pública requiere tanta carga horaria que él siente que perdió su libertad. Además, apunta otro factor: la gente cree que un ministro debe hacer trabajo de ministro las 24 horas. «Yo desde hace 12 años no puedo ir tranquilo a un club a hacer deporte. Solo puedo ir muy temprano o muy tarde, cuando no hay gente». Una vez fue a una exhibición de Del Potro y una señora lo interpeló: ´¿Vos sos Cabrera? ¿Qué hacés que no estás trabajando?´. Eran las 9 de la noche.» (…) «No puede sacarse de la cabeza el momento en que Macri le pidió la renuncia. Terminaron abrazados y llorando.»

Fuente: La Nación

0 opiniones en “En el diario La Nación victimizaron a varios funcionarios del gobierno de Macri”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.