Emotivo encuentro en la reinaguración del monolito que recuerda el lugar de la tragedia aérea de Misiones

El viernes 30 de noviembre se cumplieron 45 años de la tragedia aérea que terminó con la vida del gobernador de Misiones, Juan Manuel Irrazábal; su vice, César Napoleón Ayrault; sus esposas; la hija del primer mandatario provincial y el experimentado piloto Jorge Antonio Pirovani.

A más de cuatro décadas del infortunado episodio, se realizó en Puerto Iguazú la puesta en valor del monolito que recuerda el lugar donde se estrelló el avión de la Provincia que había despegado de Posadas en la tarde del 30 de noviembre de 1973 con destino a Puerto Iguazú.

El viaje tenía como propósito inaugurar obras junto al ministro de Bienestar Social de la Nación, José López Rega, que debía llegar de Buenos Aires al día siguiente. Cuando la aeronave Beechcraft-Queen-Air sobrevolaba el Parque Nacional Iguazú, disponiéndose a aterrizar, estalló en el aire y cayó a tierra convertida en una bola de fuego en medio de la selva.

El rescate del monolito se hizo en forma conjunta, entre la Dirección de Patrimonio Histórico y Cultural de la Municipalidad con el BOP 23, Demetrio Koropeski, Bachitur. Los alumnos de ese establecimiento educativo venían desarrollando este proyecto desde hace dos años. Se trabajó mancomunadamente, y por eso el viernes, representantes de las dos instituciones, recibieron a los familiares de las víctimas que vinieron desde Posadas.

Vinieron hijos y descendientes de las tres familias, entre los que estaba el ex senador Juanchi Irrazábal, sobrino del por entonces gobernador.

“No es importante haber rescatado solamente el lugar, sino la historia, que está en el contexto de Iguazú y de la provincia”, dijo María Esther Rolón, titular de la DPHC.

Los familiares volvieron a abonar la teoría del magnicidio, señalando que el hecho no se trató de un accidente sino de un atentado.

(*) Pedro José Pirovani (54), hijo del piloto, indicó que pretenden llegar a la verdad real de cómo sucedieron los hechos. Con el ímpetu de las hermanas Amelia Eloisa “Mela” y María Beatriz Eugenia “Maia” Ayrault, y con el apoyo del exfiscal general Guillermo Mario Negro, a quien acercaron documentaciones sobre informes y quien con muy buen criterio hizo un requerimiento de instrucción formal dando vida a la querella y a una investigación que nunca existió.

Las tres familias lamentan que “nunca se valoró ni se tuvo en cuenta que se trataba de las dos figuras más importantes del Estado provincial como lo es el gobernador y el vicegobernador. Es evidente que había una desidia, una impronta, como para terminar con esos funcionarios”. Y es lo que expusieron en un corto audiovisual: “Lo que entendemos como querellantes a través de las pruebas que se encuentran en el expediente, cómo sucedieron y quiénes son los responsables. Si bien todavía no hay imputados, hay gente con nombre y apellido que por acción o por omisión es responsable del magnicidio”, manifestó.

Pirovani citó como ejemplo a quien fuera secretario general de Casa de Gobierno de Misiones, Jorge Rokuro Yamaguchi, quien era responsable de la Dirección de Aeronáutica, que “hizo poco y nada para llegar a la verdad. Aparte, lo vimos en determinados momentos históricos que lo ponen en una situación comprometedora”.

Comentó que cuando María Susana “Cuca” Irrazábal, única sobreviviente de la tragedia, estaba a punto de recibir el alta médica después de dos meses de permanecer internada en el Instituto del Quemado de Buenos Aires, recuperada en un 80% de las quemaduras recibidas, “Yamaguchi estaba en el lugar, y luego de la misteriosa muerte de la joven -el 6 de febrero de 1974-, se encargó de traerla en un avión del Ministerio de Bienestar Social, que puso a disposición el entonces ministro -de esa cartera nacional- López Rega, a quien vieron en Iguazú antes del presunto accidente. Y el cadáver de ‘Cuca’ no fue sometido a autopsia”. A esta situación, los familiares denominaron “el segundo atentado”. Según Pirovani, el entonces presidente del Superior Tribunal de Justicia Pedro Warenycia, instruyó al juez penal en aquel entonces, Heriberto Von Schwarzenberg, que se avoque a la causa. “Esto fue un error garrafal porque un juez de la Justicia ordinaria no tiene competencia por la materia en una investigación de un accidente aéreo, por ser exclusivo y excluyente de la Justicia Federal. Sin embargo, el magistrado se arrogó la competencia -el doctor Negro en su requerimiento dice expresamente, que nunca debió haberlo hecho, por lo cual es nulo- y pidió por exhorto a su par de la Capital Federal la autorización para retirar el cuerpo de la joven”.

Sostuvo que se trató de armar un esquema “para evitar la necropsia de ‘Cuca’ Irrazábal, que era la única que podía brindar datos de lo acontecido, pero llegaron tarde. La joven, estando internada, habló con su tía ‘Buchi’ Claro -hermana de su mamá- y le manifestó un secreto a voces: que el avión explotó en el aire. Esto es apenas algo de un montón de caminos que conducen a que efectivamente había una animosidad”.

 

(*) Con información del diario Primera Edición.

Una opinion en “Emotivo encuentro en la reinaguración del monolito que recuerda el lugar de la tragedia aérea de Misiones”

  1. Marcelo dice:

    Resultó llamativo que no hubiera ninguna autoridad provincial en el recordatorio de dos de sus máximas autoridades caídas en funciones. Ni siquiera un policia para ordenar el tránsito. Felicitaciones al Bachitur y la Municipalidad y su Dirección de Patrimonio Histórico y Cultural por tener memoria.

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